EL MÍNIMO POR DESCENDIENTES TAMBIÉN PUEDE APLICARSE POR LOS NIETOS

La Dirección General de Tributos confirma la posibilidad de que los abuelos puedan aplicar el mínimo por descendientes en las mismas condiciones establecidas para el mínimo por hijos.

En una consulta sobre una situación de convivencia familiar entre abuela con su hija, madre soltera, y sus dos nietos menores de edad. No existiendo relación con el padre, los menores estaban a cargo de su hija, sin convenio regulador ni sentencia judicial alguna de por medio. Al no percibir la hija ingresos, los nietos, dependían económicamente de la abuela. Éstos, a su vez, no tenían tampoco rentas superiores a 1.800 euros ni presentaban declaración de IRPF.

La Dirección General de Tributos aclara que la normativa del IRPF con respecto al mínimo por descendientes establece que:

“El mínimo por descendientes será, por cada menor de veinticinco años o con discapacidad, cualquiera que sea su edad, siempre que conviva con el contribuyente y no tenga rentas anuales, excluidas las exentas, superiores a 8.000 euros, de: 

-2.400 euros anuales por el primero.

-2.700 euros anuales por el segundo.

-4.000 euros anuales por el tercero.

-4.500 euros anuales por el cuarto y siguientes. 

Cuando el descendiente sea menor de tres años, el mínimo se incrementará en 2.800 euros anuales. En los supuestos de adopción o acogimiento, bien sea preadoptivo o permanente, el incremento se podrá practicar en el periodo impositivo en que el hecho se inscriba en el Registro Civil y en los dos siguientes, independientemente de la edad del menor. Si la inscripción no fuera necesaria, el incremento del mínimo se podrá practicar en el periodo impositivo en que se produzca la resolución judicial o administrativa correspondiente y en los dos siguientes. 

Se asimilan a descendientes las personas vinculadas al contribuyente por tutela y acogimiento siempre que exista convivencia (salvo en el caso de contribuyentes que satisfagan anualidades por alimentos por decisión judicial, que no se aplicaría el criterio de la convivencia)”. 

De este modo, vemos que la norma no restringe la aplicación de los mínimos por descendientes a la existencia de un parentesco paterno-filial, sino que comprende las relaciones con un grado de consanguinidad más lejano (nietos, bisnietos…), así como la adopción, tutela o acogimiento de los mismos. 

El artículo 61 de la LIRPF establece también queCuando dos o más contribuyentes tengan derecho a la aplicación del mínimo por descendientes su importe se prorrateará entre ellos por partes iguales”. No obstante, cuando los contribuyentes tengan distinto grado de parentesco con el ascendiente o descendiente, la aplicación del mínimo corresponderá a los de grado más cercano, salvo que éstos no tengan rentas anuales, excluidas las exentas, superiores a 8.000 euros, en cuyo caso corresponderá a los del siguiente grado“. 

Por lo tanto, en el caso que nos ocupa, sería la hija la que tendría derecho a aplicar el 100% del mínimo por descendientes. Pero, al no tener rentas, excluidas las exentas, superiores a 8.000 euros anuales, la aplicación del mínimo corresponde al familiar del siguiente grado de parentesco, que sería la abuela. Al padre no le corresponde la aplicación del mínimo por descendientes al no existir convivencia ni dependencia de los hijos hacia él.